domingo, 29 de junio de 2014

Lluis Rivera



El problema cuando uno quiere escribir algo parecido  una historia del cine español raro, (o independiente marginal o underground o artístico o experimental o de vanguardia) es que hay mucho textos pero pocas pistas. Hasta hace muy poco nombres como Carles Durán o Jacinto Esteva (y estoy hablando de dos francotiradores acodados en el stablishment, no de cineastas clandestinos y endógenos) eran dos nombres muy citados pero inaccesibles.

Por ejemplo, en el libro Práctica fílmica y vanguardia artística en España, de Eugeni Bonet y Manuel Palacio, uno puede leer: "Lluis Rivera es probablemente el realizador más interesante dentro del panorama valenciano de los años setenta" (pag. 50). Uno sabe que ese panorama valenciano es interesantísimo, aunque no haya visto nada. ¿Cómo seguir? ¿Cómo conocer a Lluis Rivera? Travelling se incluyó en Del éxtasis al arrebato. Y para de contar.

Pero un día uno se topa con que en Vimeo hay una perfil de Lluis Rivera, con todos sus cortos. Así que por fin se puede completar la biofilmografía, por fuerza incompleta del libro de Bonet y Palacio:


LLUIS RIVERA HERRAEZ

Nace en Valencia el 4 de Julio de 1947. Bachiller en las Escuelas Pías y el Instituto Luís Vives. Estudios en la Escuela Industrial, Artes i Oficios  Artísticos y  Facultad de Medicina. Titulado en Publicidad por la Escuela Oficial. Desde 1971 trabaja en el mundo del audiovisual y en su momento es uno de los más activos miembros del llamado Cine  Independiente  Valenciano. Fundador de la Associació de Directors de Cinema Valencians (ADCV)  y  de  la  Federació Valenciana del Audiovisual ( FeVA ). De 1989 A 2012 realizador de Canal 9, Televisión Autonómica Valenciana.
          
FILMOGRAFIA:

1971   Piensa que mañana puede ser el primer día del  resto de tu vida                                                1972   Travelling                                                                                        
1973   Personajes para una historia                                                 
1975   Villamalea (inacabado)                                                                      
1976   Una jornada mas                                                                  
1981   Una jornada mes
1985   Musica mestre
           Les dents                                                                                       
2002  La vida es eso que pasa mientras tu estas haciendo otra cosa
2005  Desde la terraza / Des del terrat                 
2009  La vispera / La vespra                                                         
2010  Cos mortal
2011  Sólo una vez al año/ Només una vegada a l’any   
           V- 2075 – AC                                                                             
2012  Per la finestra veig creixer un pont                        
2012  A day in the life
2012  Auto bio filmo grafia

(Y así podemos hacer el análisis:  su obra se sitúa entre dos polos: la crítica de la mitología urbana y social  -el trabajo, la familia, el bienestar burgués- y la deconstrucción del lenguaje cinematográfico, lo que lo convierte en un nombre digno de ser estudiado y tenido en cuneta en la nota al pie de página que es el cine experimental español. Ahora, a esperar que la institución responsable de la reinvidicación de esos nombres responda)

domingo, 22 de junio de 2014

El hombre oculto


El hombre oculto 
(Alfonso Ungría, 1970)

Siempre se ha insinuado que el cine español es un cine de grandes directores que no han hecho grandes películas, lo que nos lleva a la noción del cineasta isla, el cineasta hecho a sí mismo, sin apenas influencia ni repercusión. Pero la noción de 'cineasta-isla' ha sido eficazmente desmontada por los film studies recientes. Nadie viene de la nada, y además, la noción de 'autor' hay cuestionarla siempre. 

Alfonso Ungría es uno de esos cineastas ocultos, malditos, escondidos, clandestinos, invisibles, que no se sabe de dónde salieron. Uno de esos cineastas legendarios porque es imposible ver sus películas, porque han sido desterrados de los manuales: no se analiza ninguna película suya en la Antología crítica del cine español y sólo se le cita en un pie de página de La nueva memoria como autor de Soldados, y como autor de La conquista de Albania en la Historia del cine español de Cátedra. 

Sin embargo, son las películas que hizo en los setenta las que sitúan a este director como uno de los más interesantes de ese cine español raro o independiente o marginal donde uno cree que hay que rastrear las propuestas que más y mejor interpelan al espectador de hoy. Alfonso Ungría no sólo es la prueba de que existió cine underground en Madrid (con nombres como Augusto Martínez Torres, Álvaro del Amo o Emilio Martínez Lázaro, que colaboraban en todos los rodajes creando un grupo afín y cooperativo), sino de que ese cine underground dio películas de gran calado. El hombre oculto, su primer largometraje, lo demuestra. Una película (hecha el mismo año que Contactos) kafkiana, opresiva, difícil, con una metáfora política obvia pero donde el acento se pone en la forma, el grano, el encuadre rígido, la interpretación discordante. Una propuesta rara en el contexto del cine español de los setenta (incluso del underground) más interesado en mostrar la alienación de la clase media que el sinsentido de la historia, pero una propuesta coherente en la trayectoria del director (que mantendría el mismo tono en sus dos largometrajes siguientes, también invisibles, Tirarse al monte y Gulliver).

Sólo falta añadir la misma frase de siempre: ojalá este director reciba el homenaje que se merece, que básicamente consiste en que sus películas se puedan ver, alguna vez, con normalidad.

lunes, 14 de octubre de 2013

Genalogías II

Hace mucho que no escribo, pero sigo obsesionado con la idea de genealogía, de establecer conexiones, de analizar influencias, invisibles hilos que sustenten una historia distinta del cine español. En esa historia, la figura de Isaki Lacuesta sería un pivote esencial, porque es un cineasta que mira al pasado, que reflexiona, pero también es una especie de maestro, siempre atento a cualquier brote verde que surja del áspero territorio del cine español. Discípulo y maestro a la vez, en mayo de 2012 publicó una lista en su web, con sus diez películas españolas favoritas. Son las siguientes: 

El hotel eléctrico (Segundo de Chomón, 1908)
Las Hurdes (Luis Buñuel, 1933)
La vida en un hilo (Edgar Neville, 1945)
Aguaspejo granadino (José Val del Omar, 1965)
Lejos de los árboles (Jacinto Esteva, 1963-1971)
El desencanto (Jaime Chávarri, 1975)
Queridísimos verdugos (Basilio Martín Patino, 1977)
Deprisa, deprisa (Carlos Saura, 1980)
Átame (Pedro Almodóvar, 1990)
Don Juan en los infiernos (Gonzalo Suárez, 1991)
Más allá del espejo (Joaquín Jordà, 2006)

Se podrá estar muy de acuerdo o no (a mí me chirría Átame y Don Juan en los infiernos, aunque no hay duda de que incluir Deprisa, deprisa o La vida en un hilo es un gran hallazgo) pero es un listado interesante por varias razones. La primera, por la mayoría de títulos de corte documental, lo que contradice la noción de un cine documental español pobre (y lo que fortalece la idea del cine documental español cmo la verdadera veta creativa de nuestro cine). La segunda, porque muchos cineastas indiscutibles comparecen aquí con películas atípicas (La vida en un hilo frente a La torre de los siete jorobados, Deprisa, deprisa frente a Cría cuervos o La prima Angélica, Átame frente a Mujeres al borde de un ataque de nervios). Y la tercera, porque hay un tesis subyacente a esta selección: el cine español como hermanación de la realidad (no el realismo) y la necesidad de fantasear.

domingo, 25 de noviembre de 2012

En el balcón vacío en DVD



Si España fuese un país normal, la noticia de la edición en DVD de En el balcón vacío podría cambiar el devenir de lo que conocemos como cine español. Y es que, a mi modo de ver, es una de las mejores noticias de los últimos tiempos. Por fin una película mítica, largo tiempo inaccesible, se podrá ver y mostrarnos sus secretos, para seguir entusiasmando, sembrando dudas y abriendo ojos.

La AEMIC (Asociación para el Estudio de los Exilios y Migraciones Ibéricos Contemporáneos) ha editado en DVD la película, en un cofre con otros dos documentos valiosísimos. Por un lado, un documental sobre la película, Y yo entonces me llevé un tapón. Memoria compartida En el balcón vacío, y la publicación en formato CD-Rom En el balcón vacío. La segunda generación del exilio republicano en México.

Como la publicación la ha realizado una universidad (la UNED) con una subvención del Ministerio de Presidencia, la distribución será mala, y no se verá en ninguno de los puntos de venta habituales. Para conseguirla hay que ponerse en contacto con la AEMIC al e-mail: secretaria@aemic.org

jueves, 15 de noviembre de 2012

Genealogías I

Dentro del ciclo Urgencias de la contemporaneidad, que se proyecta en el Reina Sofía, el pasado lunes 12, el colectivo Los Hijos, proyectaron su último cortometraje, titulado Enero, 2012 o la apoteosis de Isabel La Católica. La película es una reflexión sobre la imagen de la ciudad, sobre cómo una ciudad es vendida por el poder y cómo es vivida por los ciudadanos que la habitan, sobre el abismo que hay entre ambas visiones (y sobre el falseamiento o la reescritura interesada de la historia de un país, de una ciudad). A parte de la proyección, dieron una charla que consitió básicamente en la proyección de una serie de películas y fragmentos de películas  (dos cortos  íntegros y cuatro fragmentos) en los que el colectivo veía una cierta genealogía, una cierta confluencia de intereses, temáticos y formales. O todo lo contrario, veían en esas películas (la que abría y la que cerraba la playlist) dos ejemplos antagónicos, en lo ideológico y en lo estético, de lo que ellos buscaban. Las películas seleccionadas fueron:

Parque de Madrid (Enrique Cahen Salaberry, 1959)
La ciudad es nuestra (Tino Calabuig, 1974)
Los jóvenes del barrio (Video Nou, 1982)
Se pude filmar lo imaginario (Juan Sebastián Bollaín,
Sevilla tuvo que ser (Juan Sebastián Bollaín,1978)
Sangre de mayo (Jose Luis Garci, 2008)

A mí este planteamiento me pareció interesantísimo, porque en los artículos y reflexiones sobre el cine que se hace actualmente en España (hablo de ese cine escondido, radical, reflexivo y sensible, como el de Los Hijos, y no del otro cine, el institucional, el que se celebra en la necrófaga ceremonia de los Goya) nunca se tiende a crear líneas de fuerza, hilos rojos que unan las películas de hoy con la obra de otros realziadores comprometidos (no sólo políticamente) de ayer. Y que esa reflexión tenga por fin lugar y provenga de los mismos realizadores me parece no sólo un salto adelante, sino también un cierto acto de justicia.

No es de extrañar que hayan sido Los Hijos los que hayan dado por fin ese paso, si se tiene en cuenta que sus dos primeros cortometrajes (El sol en el sol del membrillo y Ya viene, aguante, riégueme, mátame) no eran sino relecturas de películas españolas pasadas. Y Natalia Marín, uno de los miembros del colectivo, ha publicado un artículo en Numerocero, España alterada, cine sin miedo, en el que además de hace una interesante cartografía del 'cine raro' en España (incluyendo, y eso es de agradecer, también películas de ficción frente a la omnipresencia de la no ficción) anima a crear genealogías y a buscar reivindicar francotiradores del pasado. Uno se alegra de esa voluntad, que lleva viendo necesaria desde hace tanto tiempo, y reivindica no sólo a Los Hijos como un colectivo de creación sino también como un colectivo de reflexión.